Bradley Wiggins anda estos días muy tranquilo por Doha. Se le ve sin ningún tipo de presión y en su mundo interior, sin comunicarse mucho con la gente ni los medios. El británico disfruta en el Tour de Qatar de una de sus últimas carreras como ciclista profesional de carretera. Será su adiós del Sky, equipo donde apenas tiene relación con sus compañeros.
“Lo cierto es que no he visto a Chris Froome desde el Tour de Omán de 2013, así que son ya dos años. Básicamente lo que hablamos es lo que leemos en la prensa uno del otro. No mantenemos ningún tipo de contacto”, nos confiesa. Pero no parece nada personal. Simplemente que cuando no está trabajando, desconecta: “Intento preocuparme por mi familia y mis cosas, mi música,…”.
"Siento que he ganado todo lo que quería ganar con este equipo”
Tampoco transmite nostalgia por dejar este ‘mundilo’. “Me siento muy feliz y contento. Creo que es el momento adecuado para irme del equipo y hacer algo más, algo diferente, porque no quiero ser sólo un dorsal en el Sky. Siento que he ganado todo lo que quería ganar con este equipo”, comenta ‘Wiggo’.
Pero, antes de su despedida, todavía le quedan algunas citas. Irá a las clásicas Omlopp Het Niewsblad y a la Kuurne-Bruselas-Kuurne y de allí a la París-Niza, donde conquistó el triunfo en 2012. Todo eso antes de su gran y último reto, la París-Roubaix, el que puede ser el broche de oro a una sensacional carrera ciclista: “Me gustaría ganar allí, me encanta esa carrera”. Y se despide allí porque luego su vida le llevará de regreso al lugar de donde vino, el ciclismo en pista.
“Lo dejo después de la París-Roubaix porque a partir de ese momento quedarán unos doce meses para los Juegos Olímpicos y ese es el tiempo que hace falta para volver a la pista. Además, si me fuera al final de temporada me quedarían apenas tres meses para los Mundiales de pista”, afirma.
Y es que su amor por este ciclismo ha estado siempre ahí. Por eso no duda en defenderlo por encima de la carretera: “Me gusta más la pista, la disfruto más. En la carretera, antes de ella o cuando la estás liderando, siempre tienes que contestar a preguntas sobre doping. En la pista no es así, nunca tienes que hacerlo. Cuando alguien va rápido en la pista nadie pone en duda su calidad y nadie sospecha de doping. Cansa mucho tener que estar siempre con el mismo tema”.
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