El próximo 26 de julio, los tunjanos elegirán al alcalde que concluirá el periodo constitucional 2024-2027, tras la salida de Mikhail Krasnov del cargo.
Electoralmente, los tunjanos -oriundos y establecidos- le han dado a la ciudad un alto valor, como la urbe autónoma, progresista y mas libre de la injerencia política tradicional y conservadurista en Colombia.
La elección de Mikhail Krasnov -Alcalde de la ciudad- fue un testimonio que consolidó la preferencia política local por Cepeda, Petro, C. Gaviria, etc., y; proyectan a Tunja al podio entre las que los ciudadanos mas apoyan al progresismo.
Empero, la elección atípica para la sucesión del ruso Krasnov, es un proceso que despertó la contienda partidista con once -11 candidatos, entre quienes: cinco se identifican con partidos oligárquicos tradicionales, un verde, un fajardista de los comunales y; cuatro del Pacto Histórico.
Mientras los tradicionales pretenden reconquistar el botín del presupuesto; el verde seducir la siempre esquiva ciudad progresista; las siete casas del Pacto no han entendido -producto del sectarismo y el avasalle- el riesgo político en que ponen la diana del progreso y la autonomía política de Tunja.
Por eso, para vencer, evitar riesgos políticos, y garantizar la independencia progresista de los tunjanos, es menester que pongan a funcionar la Alianza por la Vida y unificar en UN único candidato la representación del Pacto Histórico y sus aliados. Ahí hay buenos candidatos, -aunque su nominación no fue consultada-.
Las próximas acciones, para organizar la resistencia y la desobediencia civil, resulta ser un imponderable: democratizar el Pacto, mediante consultas populares para legitimar sus equipos y colectivos, y adoptar los programas y proyectos que orienten la acción política en defensa y avance de las conquistas democráticas, para el desarrollo y la inclusión social de boyacenses y colombianos.
¡Con el pueblo!
¡Ni un paso atrás!
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