Tras la controversia que suscitó el nombramiento del padre Rodolfo Londoño De La Espriella como delegado del presidente ante los consejos superiores universitarios de cinco instituciones públicas, incluida la Universidad Nacional, el Gobierno nacional emitió un comunicado.
En el texto, desmintió que el presidente Abelardo De la Espriella y el sacerdote tengan algún vínculo familiar o parentesco y afirmó que se trata de una coincidencia que ambos tengan el mismo apellido.
Asimismo, indicó que este cargo no es remunerado, por lo que “el padre De la Espriella no recibe salario, honorarios ni remuneración alguna por ejercer esta representación presidencial ante los consejos superiores universitarios”.
Señaló, por último, que su designación responde a criterios de idoneidad y servicio, con el fin de fortalecer la educación superior, promover el diálogo institucional y garantizar una interlocución responsable entre el Ejecutivo y las comunidades universitarias.
Fuente: